miércoles, 20 de abril de 2022

Literatura ruso-ucraniana en la biblioteca de nuestro centro.

    La literatura sirve también para mostrar lo complejo de las fronteras nacionales y de las guerras que las desplazan o transforman, la importancia de una cultura común a pesar de las divisiones políticas o territoriales. Por desgracia, todavía cuando escribimos esto, continúa la injustificable agresión armada del gobierno de Putin hacia el pueblo ucraniano, con lazos culturales, históricos y familiares con el pueblo ruso. Llama así la atención que muchos de los que consideramos grandes escritores rusos del siglo XIX y el siglo XX nacieron en lo que hoy es Ucrania. Vamos a conocer a algunos de estos autores, de los que citaremos obras que podéis leer o pedir prestadas en nuestra biblioteca.

   
Podemos empezar con Nikolái Gógol, el inolvidable autor de Tarás Bulba y Las almas muertas. Gógol —considerado por Dostoyevski y Tolstoi como el padre de la narrativa rusa moderna— nació en Soróchintsy, en la región ucraniana de Poltava, entonces parte del imperio ruso, en 1809.


Otro escritor nacido en Ucrania, pero conocido en el resto del mundo como ruso, es Isaak Bábel. De familia judía, nació en el puerto de Odesa, en 1894. El autor de obras maestras de la época revolucionaria, como El despertar y Cuentos de Odesa, formó parte del Ejército Rojo en la campaña militar de 1920 contra Polonia y fue fusilado por orden de Stalin en las purgas de 1940. 

 

 

 

Lo mismo sucede con Mijail Bulgákov, el incomparable autor de El maestro y Margarita, que nació en Kiev, en 1891. En esta novela satírica, publicada veintiséis años después de su muerte, en 1966, se publicó, censurada, en la revista Moskvá por entregas. La censura había eliminado unas sesenta páginas mecanografiadas, que pronto se distribuyeron clandestinamente en Moscú. En 1973, treinta y tres años después de la muerte de Bulgákov, se publicó íntegra. Bulgákov escribió al menos seis versiones de la misma, que empezó a elaborar en 1928.

 

 


    Un caso curioso es del escritor Joseph Conrad, nacido en 1857
en Berdychiv, hoy situada en Ucrania aunque, por esa época, la región formaba parte de territorios polacos ocupados por el gobierno de los zares. En 1878, para escapar al reclutamiento militar ruso, viajó a Inglaterra, se hizo marinero y adoptó la ciudadanía inglesa, escribiendo toda su obra en inglés. En la biblioteca disponemos de varios ejemplares de algunas de sus obras más conocidas: El agente secreto, Lord Jim, El corazón de las tinieblas El duelo.

 

    Entre los escritores ucranianos contemporáneos, podemos destacar a Svetlana Aleksiévich. Premio Nobel de Literatura en 2015, nació en Ucrania en 1948, de padre bielorruso y madre ucraniana, aunque se crió y estudió en Bielorrusia (con cuyo actual gobierno ha tenido fuertes enfrentamientos). En sus obras, en las que se entremezcla la literatura y el testimonio periodístico, ha tratado temas sensibles de la memoria colectiva de las poblaciones integrantes de la antigua Unión Soviética, como las consecuencias de su descomposición (Época del desencanto. El final del homo sovieticus, 2013), los testimonios de madres de soldados soviéticos que participaron en la Guerra de Afganistán (Los chicos de zinc, traducida a veces como Ataúdes de zinc, 1989) o el sufrimiento de quienes se sacrificaron en la catástrofe nuclear de Chernóbil  para enterrar en un sarcófago de cemento el reactor nuclear afectado (Voces de Chernóbil, 1997). Sobre esto último puedes leer el artículo que hace años escribió la autora ucraniana en la prensa española: "Voces de Chernóbil 20 años después",  El País, 9/04/2006. En la biblioteca disponemos de ejemplares de dos de sus obras: La guerra no tiene rostro de mujer y Últimos testigos.


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